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lunes, 20 de diciembre de 2010

Extractos de "LA CASTA. EL INCREÍBLE CHOLLO DE SER POLÍTICO EN ESPAÑA. Derroches, comilonas, regalos y privilegios inconfesables", por Daniel Montero, 2009

(Sobre los bustos parlantes...)

Capítulo I

CLASE POLÍTICA: EUFEMISMO DE "CASTA"



Cuando Mariano Rajoy gana en un mes lo mismo que una pensionista con cuatro hijos durante dos años



Los asesores de Mariano Rajoy habían preparado todo al milímetro. El líder del PP llevaba la vsetimenta perfecta: traje de color azul oscuro, que transmite seriedad ante las cámaras, y camisa blanca impoluta, signo de limpieza. Llevaban semanas preparando posibles cuestionarios. Se preocuparon de controlar la temperatura del plató para que su candidato no sudara. La ocasión era tan especial que Rajoy decidió incluso lucir su talismán, su prenda de la suerte: una corbata roja de paño que llevó en su cuello -con posterioridad- en todos los debates de las elecciones generales que se celebraron un año después.

(...)

-Perdón. ¿Me oye?

-Perfectamente -contestó Rajoy.

-¿Lo que usted gana? ¿Es mucha molestia preguntarle lo que usted gana?

El líder del PP se quedó en blanco. Subió las cejas y sus mejillas se pusieron a juego con el rojo de su corbata. Su corbata de la suerte. En ese momento, seis millones de espectadores observaban la cara de incomodidad del líder de la oposición.

-Gano bastante más que esa cantidad a al que usted ha hecho referencia [ella había contestado anterioremente que ganaba 300 euros al mes con cuatro hijos a su cargo]. Yo trabajo para que todo el mundo pueda ganar lo máximo posible. Y ese es mi objetivo.

El candidato a gobernar un país, a rerpresentar a más de cuarenta millones de españoles, se negó a que los que ponen la confianza en sus manos y le respaldan en las urnas supieran lo que cobra por desempeñar esa labor. Sabía el precio de un kilo de tomates en el mercado, pero no podía hacer público su sueldo.

Incluso a vuelapluma, la cifra es abultada. Rajoy cobra 3126 euros al mes, como cualquier otro diputado, además de 870 -exentos de tributación- para gastos de alojamiento. Sólo este complemento ya es mayor que el salario mínimo interprofesional (SMI), fijado en 624 euros. Ochocientas mil personas en España viven con menos de ese dinero. Así que el Estado le paga a Rajoy la comida y el alquiler, además de todos los viajes. Los diputados españoles pueden utilizar a su antojo y con cargo a las arcas del Estado cualquier medio de transporte público (avión, tren o barco). Y si les gusta el automóvil, el viaje en coche tmabién les sale rentable. El Estado les abona 0,25 euros por kilómetro recorrido. Por ejemplo, 175 euros por un viaje de ida y vuelta de Madrid a Valencia.

A todo esto debemos sumar, en el caso de Rajoy, los 5.000 euros de sueldo por ser presidente del PP. Es decir, que la política es para Rajoy una actividad rentable: 8.996 euros cada mes, sin contar otros complementos. Un sueldo que permite comprar muchos kilos de tomates, muchas barras de pan e incluso atesorar un generoso patrimonio. Con lo que gana Rajoy en un mes, la pensionista María Violeta Aranguren y sus cuatro hijos tienen para vivir durante dos años y medio.

(...)

Así pues, ¿quién vigila al vigilante? La respuesta a la eterna pregunta es sencilla: a veces, la justicia. Otras, ellos mismos. Y en algunos casos, nadie.



(...)

No sólo hay que ser honrado, sino parecerlo. El escrito, dependiente dle Ministerio de Administraciones Públicas, marca las bases éticas y legales que se han de desplegar entre los miembros del Gobierno y los altos cargos de la Administración:



Han de cumplir no sólo las obligaciones previstas en las leyes, sino que además su actuación ha de inspirarse y guiars por principios éticos y de conducta que hasta ahora no han sido plasmados expresamente en las normas, aunque sí se inducián de ellas.

El documento emplea palabras tan manidas como objetividad, integridad, neutralidad, responsabilidad o transparencia para dignificar la labor política. Sin embargo, en sus puntos nucleares este manual del buen político no se cumple.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Algunos extractos de "Patas arriba: La escuela del mundo al revés", por Eduardo Galeano

Estoy haciendo una selección de extractos de este libro que recomiendo para compartirlos aquí y puedan ser usados con fines documentales o para el que quiera  pensar sobre algunas ideas acerca del mismo que aquí expongo. He considerado que son relevantes en un blog como este de extractos, reflexiones, apuntes, ideas, bitácora de periodismo. Lo que me falta de leer del libro lo publicaré en breve. 

[Imagínese el lector esto: [...] entre párrafo y párrafo]


La injusticia, fuente del derecho que la perpetúa, es hoy por hoy más injusta que nunca, al sur del mundo y al norte también, pero tiene poca o ninguna existencia para los medios de comunicación, que fabrican la opinión a escala universal.



Las diez mayores multinacionales suman hoy día un ingreso mayor que el de cien países juntos.



En un mundo que prefiere la seguridad a la justicia, hay cada vez más gente que aplaude el sacrificio de la justicia en los altares de la seguridad.



La palabra farmacia viene de "phármacos", que era el nombre que daban los griegos a las víctimas humanas de los sacrificios ofrendados a los dioses.



Sólo en cuatro años, enre 1962 y 1966, hubo nueve golpes de estado en América Latina; y enlos años siguientes, los hombres siguieron derribando gobiernos de civiles y masacrando gente, según mandaba el catecismo de la doctrina de la seguridad nacional.



Elecciones presidentciales en Honduras: la delincuencia es el tema central de los discursos de todos los candidatos, y todos prometen seguridad a una población espantada por las fechorías.



El blanco elegido se llama perro o bulto. Los jóvenes asesinos cobran su trabajo según la importancia del perro y el riesgo de la operación. A menudo los exterminadores trabajan protegidos por la máscara legal de las empresas que venden seguridad.



El mismo sistema de poder que fabrica la pobreza es el que declara la guerra sin cuartel a los desesperados que genera.



Hoy por hoy la razón de Estado es la razón de los estados financieros que dirigen el mundo y que no producen otra cosa que especulación.



A principios del 98 el periodista Samuel Blixen hizo una comparación elocuente. El botín de 50 atracos, realizados por las bandas de delincuentes más espectaculares de Uruguay sumaba 5 millones de dólares. El botín de dos atracos, cometidos sin fusiles ni pistolas por un banco y un financista, sumaba 70 millones.



El miedo es la materia prima de las prósperas industrias de la seguridad privada y del control social. (...) Florece el mercado de las policías privadas y las cárceles privadas, mientras todos, quien más, quien menos, nos vamos volviendo vigilantes del prójimo y prisioneros del miedo.



"Nuestra mejor publicidad son los noticieros de la televisión", dice, y bien sabe lo que dice, uno de los especialistas en la venta de seguridad. En Guatemala hay ciento ochenta empresas del ramo, y hay seiscientas en México; en Perú, mil quinientas. Hay tres mil en Colombia. En Canadá y en los Estados Unidos, la seguridad privada gasta el doble que la seguirdad pública; al filo del siglo, habrá dos millones de policías privados en los Estados Unidos. En Argentina, el negocio de la seguridad mueve mil millones de dólares por año. En Uruguay, aumenta cada día la cantidad de casas que pasan a tener cuatro cerraduras en lugar de tres, lo que hace que algunas puertas parezcan guerreros de las Cruzadas.



No hay país que no use la seguridad pública como explicación o pretexto.



En los últimos 20 años los gastos públicos en prisiones se han incrementado un 900%: esto no ha contribuido ni un poquito a aliviar el miedo de la población, que padece un clima general de inseguridad, pero ha contribuido más de un muchito a la prosperidad de la industria carcelaria.



Muchos de los grandes negocios promueven el crimen y del crimen viven. Nunca hubo tanta concentración de recursos económicos y de conocimientos científocs y tecnológicos dedicados ala producción de muerte. Los países que más armas venden al mundo son los mismos países que tienen a su cargo la paz mundial.



Buenas noticias para la economía militar, que es como decir: buenas noticias para la economía. ¿Es también una buena noticia para sus difuntos?



Desde el punto de vista de los Estados Unidos, es justo que los nombres de los norteamericanos de Vietnam estén grabados, sobre un inmenso muro de mármol, en Washington. Desde el punto de vista de los vietnamitas que la invasión norteamericana mató, allí faltan sesenta muros.



Hace muchos años que esta monarquía petrolera es la mejor cliente dela industria norteamericana de armamentos y de los aviones británicos de combate. El sano intercambio de petróleo por armamentos, permite a la dictadura saudí ahogar en sangre la protesta interna, y permite a los EE.UU. y a Gran Bretaña alimentar sus economías de guerra y asegurar sus fuentes de energía contra cualquier amenaza: armas y petróleo, dos factores claves de la prosperidad nacional.

Algún malpensado podría llegar a creer que el rey Fahd paga esas millonadas por las armas y, de paso, compra impunidad. Por motivos que Alá sabrá, jamás vemos, escuchamos ni leemos ninguna denuncia de las atrocidades de Arabia Saudita, en los medios masivos de comunicación. Esos medios, sin emabrgo, sueln preocuparse por los derechos humanos en otros países árabes. El fundamentalismo islámico sólo es demoníaco cuando obstaculiza los negocios, y los mejores amigos son los que más armas compran. La industria norteamericana de armamentos practica la lucha contra el terrorismo vendiendo armas a gobiernos terroristas, cuya única relación con los derechos humanos consiste en que hacen todo lo posible por aniquilarlos.



Según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, los mayores vendedores de armas son los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Rusia. En la lista, algunos lugares más atrás, también figura China. Y estos son, casualmente, los cinco países que tienen derecho de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En buen romance, el derecho de veto significa poder de decisión. La Asamblea General del máximo organismo internacional, donde están todos los países, formula recomendaciones; pero quien decide es el Consjeto de Seguridad. La Asamblea habla o calla; el Consejo ahce o deshace. O sea: la paz mundial eestá en manos de las cinco potencias que explotan el gran negocio de la guerra. (...) En esta última guerra, por ejemplo, l.os Estados Unidos pudieron bombardear impunemente el barrio más pobre de la ciudad de Panamá y, después, pudieron arrasar Irak; Rusia pudo castigar a sangre y fuego los clamores de independencia en Chechenia; Francia pudo violar el Pacífico sur con sus explosiones nucelares; y China puede seguir fusilando, legalmente, cada año, diez veces más gente que la que cayó acribillada, a mediados del 89, en la plaza de Tien An Men.



Por cada dólar que las naciones Unidas gastan en sus misiones de paz, el mundo invierte dos mil dólares en gastos de guerra, destinados al sacrificio de seres humanos en cacerías donde el cazador y la presa son de la misma especie, y donde más éxito tien quien más prójimos mata. Bien decía don Teodoro Roosevelt que "ningún triunfo pac´fico es tan grandioso como el supremo triunfo de la guerra". En 1906, le dieron el Premio Nobel de la Paz.

Hay treinta y cinco mi l armas nucleares en el mundo. Los Estados Unidos poseen la mitad, y la otra mitad pertenece a Rusia y, en menor medida, a otras potencias. Los dueños del monopolio nuclear ponen el grito en el cielo cuando India, o Pakistán, o quien sea, realiza el sueño de la epxlosión propia, y entonces denuncian el peligro que el mundo corre: cada una de esas armas puede matar a varios millones de personas, y unas cuantas bastarías para acabar con la aventura humana en el planeta, y con el planeta también.



En 1989, apareció en el mecado mundial una nueva muñeca Barbie, que vestía uniforme de guerra y hacía la venia. Mal momento había elegido Barbie para iniciar su carrera militar. A fines de ese año, cayó el Muro de Berlín y en seguida se desmoronó todo lo demás. El Imperio del Mal se vino abajo, y súbitamente Dios quedó huérfano de Diablo. El presupuesto del Pentágono y el negocio de la venta de armas se encontraron, de buenas a primeras, con una situación peliaguda. Enemigo se busca.



Desde el punto de vista de la economía, la venta de armamentos no se distingue de la venta de alimentos.

El derrumbamiento de un edificio o la caída de un avión son más bien inconvenientes desde el punto de vista de quienes estaban adentro, pero son convenientes para el crecimiento del PNB, el Producto Nacional Bruto, que a veces podría llamarse Producto Criminal Bruto.



Si se prohíbe la industria de la droga, industria asesina, ¿por qué no se probhíbe la industria de armamentos, que es la más asesina de todas?



¿Por qué los medios masivos de comunicación hablan tanto de la droga y tan poco de sus causas?

[Me he quedado en la página 182 Seminario de Ética]

jueves, 9 de diciembre de 2010

Extractos de "Comunicación política, internet y campañas electorales. De la teledemocracia a la ciberdemocracia", por Javier del Rey Morató

"El arte taumatúrgico de la palabra: La teoría mágica considera que el nombre de la cosa es parte de la cosa, que existe una vinculación esencial entre los símbolos y los referentes, que las palabras izquierda o derecha son parte indisociable de supuestas izquierdas y derechas, y que la imagen de marca que esos rótulos prestan a todos los mensajes emitidos por el partido que se adscribe a éste o aquél espacio político es garantía de una política inequívocamente de izquierdas o de derechas.




(...)



Y es que en las campañas electorales alcanza su máxima expresión aquello que un autor decía respecto al uso del lenguaje en general: "todo el mundo puede observar cuán común es que se empleen nombres en vez delas lideas mismas" (Locke)



(...)



Cuando la gente siente un deseo intenso puede ser persuadida fácilmente de que sólo necesita al hombre indicado para satisfacerlo.



(...)



Si la retórica asalta nuestro entorno cotidiano durante todo el año, las campañas electorales son como un festival de la retórica, un homenaje a sus posibilidades.



(...)



La teoría de la evidencia, como nota típica de la razón, tiene que dejarle sitio a una teoría de la argumentación que admita el uso de la razón para dirigir nuestra acción y para influir en los demás mediante la palabra.



(...)



En esta perspectiva, una teoría de la argumentación es el estudio de las técnicas discursivas que permiten aumentar la adhesión de las personas a las tesis presentadas para su asentimiento.



(...)



Persuasiva es la argumentación que sólo pretende servir para un auditorio particular, en tanto que convincente sería aquella argumentación capaz de obtener la adhesión de todo ente de razón. (Perelman)



(...)



Si la retórica apareció en Grecia ante la necesidad de argumentar en un debate, en la moderna democracia se ha convertido en el arte de movilizar los afectos.



(...)



La vía emotiva pretende seducir, atraer al sujeto mediante la fascinación de las imágenes espectaculares, que funcionan a modo de argumento, porque ellas son el argumento.



(...)

Marina dice que, con la edad, nos interesa más la información cognitiva, que pretende desglosar el dato objetivo del comentario subjetivo, sentimental, pero -añade-, es bueno no olvidar que la cartesiana planta del conocimiento brota del humus cálido de la afectividad.



(...)



Es importante saber si la relación está gobernada por el pensamiento o por el sentimiento.



(...)



Si todo en la cultura tien mucho de juego, no parece exagerado referirse a la sociedad cmo el gran casino de juego.



(...)



Y aunque el concepto de juego es un concepto de bordes borrosos, todos sabemos distinguir un trabajo de un juego. (Wittgenstein)



(...)



Les cabe a los griegos el mérito de haber hecho una primera aproximación teórica a estos juegos [del lenguaje]: le llamaron retórica.



(...)



Pero una campaña electoral es un juego peculiar, que sustituye a otro juego, más dramático, que es el de la guerra, el de la fuerza bruta para hacerse con el poder.



(...)



Es cierto que el lenguaje es un laberinto de caminos: vienes de un lado y sabes por dónde andas, pero vienes de otro al mismo lugar y ya no lo sabes (Wittgenstein).



(...)



Hay problemas que son como interpelaciones que el mundo hace al hombre, cuya clave consiste en reducir alguan incertidumbre mediante un juego con el mundo, al que se le pide alguna información: como hemos dicho antes, la religión y la ciencia, el mito, el arte o la exploración de un territorio desconocido tienen mucho de juego.



(...)



¿Qué funciones cumplen las campañas electorales? Cuatro son las funciones fundamentales: la función de persuasión, la función de prueba de los candidatos, la función de legitimación y la función cognitiva, que permite al elecrotrado adquirir información sobr candidatos y programas.



(...)



Estos oradores son especialistas en malabarismos lingüísticos, en juegos del lenguaje que hacen las delicias de los periodistas, por la facilidad que ofrecen a la hroa de escribir la crónica de lo que se ha dicho en un mitinm: cuando la esencia de lo que se ha dicho revela la nadería de lo que se ha dicho, comprendemos que en el reino de la apariencia, lo más profundo es la superficie.(Laufer y Paradeise).



(...)



Ortega decía que el recurso del que se vale el orador para provocar automáticamente el aplauso de la multitud era un aparato llamado latiguillo, que es el arma de los demagogogos.



(...)



Si bien vivimos en sociedades de argumentos, vivimos sobre todo en sociedades de narradores: ellos son el argumento.



(...)



Pero, ¿es verdad que, cuanto mayor es la exposición a al campaña, mejora la información que los electores tienen sobre los temas de la campaña?



(...)



Pero si bien entre los medios y los individuos hay algunas variables que median y que influyen en el resultado final, parece claro que los medios tienen una influencia cognitiva osbre el mapa mental de los individuos.



(...)



Hablamos de Erística allí donde notamos que los interlocutores o argumentadores buscan la victoria por sí misma (Aristóteles), no importándoles gran cosa todo lo que no sea argumentar en función de la victoria sobre el otro.



(...)



Para competir con éxito en la captación de las audiencias, los medios -sobre todo la televisión- deben dar a la información una versión humanizadas, en ofrma de dramas familiares comprensibles.



(...)



Los políticos ya pueden despreocuparse de la realidad, siempre que sus actuaciones no defrauden el requisito de verosimilitud. Y si lo defraudan, a veces tampoco importa, porque lo inverosímil también tiene su lugar en el caprichoso mercado de la opinión.



(...)



Si para Heidegger el lenguaje es la casa del ser, para el político el lenguaje es la hospedería de las apareiencias, el hotel de la simulación, el gran casino de juego.



(...)



John F. Kennedy, presidente de los Estados Unidos en 1962 cuando la crisis de los misiles soviéticos en Cuba, se opuso a un ataque aéreo porque esa jugada podría desencadenar otra jugada por parte del otro jugador: la invasión de la parte occidental de Berlín, ocupada por las tropas américanas, británicas y francesas.



(...)



Son los juegos de la dramatización teatral- creación del adversario, diferencias notorias, crispación calculada y catástrofe inminente-; los juegos de disfraces -naufragio de los valores, travestismo de los valores, intereses generales-; del arcaísmo mediático -simpatía mediática y de los sentimientos-; del populismo -dicotomía substancial o enemigo declarado, personaje salvador y redención de la víctima-; del lenguaje religioso -la división del mundo en dos ámbitos-, y de la paradoja -comunicación borrosa y fecha de caducidad incoporada-.



(...)



Y la verdad del relato, en la comunicación política, es su verosimilitud.



(...)



El presidente tenía ventaja ante el electorado cuando se trataba de opinar sobre el terrorismo.



(...)



Una de las novedades de la postmodernidad mediática es que ha permitido el acceso de distintas minorías al espacio público gestionado por medios y periodistas. Esta novedad permite comprender el momento histórico en el que vivimos, aceptando los dos rostros de la modernidad más moderna: uno es el de la racionalización, y otro es el de la subjetivación (Del Rey Morató).



(...)



Algunos de los elementos comunes a una serie numerosa de mensajes tipificables como juego de creación del adversario, y a las decisiones que dan origen a esa estrategia y a ese juego de lenguaje, son los siguientes: [los resumo]



1- Lógica binaria.

2.-Simplificación publicitaria.

3.-Se sustituye la complejidad por el estereotipo.

4.-Se estudia el flanco débil del adversario y se decide la agenda temática y ejes de comunicación que pueden hacerle más daño.

5.-Estrategia retórica consistente en obviar el contenido de los mensajes del adersario, para centrarse en el propio adversario (falacia ad hominem).

6.-Se denosta o ridiculiza al adversario.

7.-Ejercicio retórico de extrapolación arbitraria.

8.-Se demuestran algunas cosas que dice el adversario y que se contradicen con los hechos.

9.-Retórica del humor -como aconsejaba Gorgias-, ridiculizando al adversario y provocando la risa del público.

10.-Se pretende un control de la agencia mediática, con imposición de los temas propios, como hiceron Bush y sus asesores en la cmapaña electoral del 2004.



(...)



Los demócratas contraatacan con otro vídeo: el presidente Bush aparece bajo la forma de avestruz. Esconde la cabeza bajo la arena, "ignora los problemas" y se queda inmóvil. Mientras tanto, un águila majestuosa (Kerry) cruza el cielo americano, diciéndole al pueblo que su país volvería a ser magnífico. [Walt Disney para adultescentes].



(...)



Manuel Castells: "Si concebimos la sociedad red global como algo más que redes de telecomunicación,si utilizamos la lógica interactiva y multinodal de Internet, entonces es posible diseñar sistemas de ocmunicación para la inclusión y la colaboración".

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Extractos de "No pienses en un elefante" de George Lakoff

"Los conservadores estadounidenses, señala Lakoff, han invertido billones de dólares desde los años setenta en think tanks, en financiar investigadores y encuentros dedicados a estudiar la mejor forma de estructurar y comunicar sus ideas y de destruir las posibilidades de su adversario. Y lo lograron. Consiguieron definir las grandes cuestiones políticas en sus términos y etiquetar a sus opositores desde su lenguaje y sus valores.

(…)

La “guerra contra el terror” es un ejemplo. Activa el miedo a un terror difuso –y con el miedo, el marco del padre estricto. Y asocia terrorismo con “guerra”, que requiere un comandante en jefe, un “presidente de guerra”, poderes especiales para la guerra, así como naciones para atacar, etc.
(…)
La identificación del enemigo, Sadam y su país, con Al Qaeda y el terrorismo era una ficción interesada.
(…)
Esta capacidad de movilizar emociones es un arma de enorme valor en el contexto de la mediatización de la política.
(…)
Los marcos son estructuras mentales que conforman nuestro modo de ver el mundo.
(…)
Cambiar de marco es cambiar el modo que tiene la gente de ver el mundo. Es cambiar lo que se entiende por sentido común. Puesto que el lenguaje activa los marcos, los nuevos marcos requieren un nuevo lenguaje. Pensar de modo diferente requiere hablar de modo diferente.
(…)
Cuando negamos un marco, evocamos un marco.
(…)
Y muy pronto los demócratas, tirando piedras contra su propio tejado, empezarán a utilizar también alivio fiscal.
(…
¿Por qué, durante una campaña presidencial, en las campañas para el Congreso, etc., cuando el futuro del mundo se veía amenazado por la proliferación nuclear y el calentamiento global, alguien hablaría todo el tiempo de los valores familiares?
(…)

El modelo del padre estricto:

El mundo es un lugar peligroso, y siempre lo será, porque el mal está presente en él. Además, el mundo es difícil porque es competitivo. Siempre habrá ganadores y perdedores. Hay un bien absoluto y un mal absoluto. Los niños nacen malos, en el sentido de que sólo quieren hacer lo que les gusta, no lo que es bueno. Por tanto, hay que conseguir que sean buenos. Lo que se necesita en inmundo como éste es un padre fuerte, estricto [por tanto].
(…)
Adam Smith sostuvo que si cada uno persigue su propio beneficio, el beneficio de todos será maximizado por la mano invisible –es decir, por naturaleza- de manera natural. Cuando persigues tu propio beneficio, ayudas a todo el mundo.

Esto enlaza con una metáfora general que identifica el bienestar con la riqueza.

(…) Una persona que va de redentora por la vida es alguien que está tratando de ayudar a los demás sin que nadie se lo pida, interfiriéndose en le camino de quienes persiguen su propio interés. Los redentores estropean el sistema.

En este modelo hay también una definición de lo que significa llegar a ser una buena persona.
(…)
Es muy sencillo. Lo que hay que hacer es premiar a los buenos- aquellos cuya prosperidad revela su disciplina y, por consiguiente, su capacidad moral-, premiarlos con un recorte de impuestos, pero un recorte lo bastante importante para que no quede dinero para programas sociales. Según esta lógica, el déficit es una cosa buena. Como dice Grover Norquist, “mata de hambre a la bestia”.
(…)

Piensa lo que significa esto para los programas sociales. Es inmoral darle a la gente cosas que no se han ganado, porque entonces no conseguirán ser disciplinados y se convertirán en dependientes e inmorales. Esta teoría sostiene que los programas sociales son inmorales porque hacen a la gente dependiente.

(…)

Pero están en contra de las subvenciones para alimentos y en contra de la protección social. Eso es lo que consideran malo. Y es lo que están tratando de suprimir utilizando argumentos morales.

(…)

La expresión justificante de permiso te devuelve a tus años escolares, cuando necesitabas que un adulto te diese un vale para ir al baño. Pero no tienes que pedir un vale si eres profesor, si eres el director, si eres la persona que tiene el poder, la autoridad moral. Son los otros quienes deberían pedirte el permiso a ti.
(…)
El 11-S los progresistas no tuvieron gran cosa que decir. Fue desafortunado porque los padres protectores y los progresistas sí se preocupan por la protección. La protección es importante. Forma parte de nuestro sistema moral.
(…)

En el mundo progresista no ocurre nada parecido, porque hay mucha gente que piensa que lo bueno es lo que hace uno. Es muy poco hábil. Es una autoderrota.

Y lo peor es la serie de mitos en los que creen liberales y progresistas. El origen de estos mitos es bueno, pero acaban perjudicándonos una barbaridad.

Estos mitos datan de la Ilustración, y el primero de ellos dice así:
La verdad nos hará libres. Si nosotros le contamos a la gente los hechos, como la gente es básicamente racional, todos sacarán las conclusiones acertadas.
Pero gracias a la ciencia cognifitva sabemos que la gente no piensa de esta manera. La gente piensa mediante marcos. Los marcos del padre estricto y los de los padres protectores fuerzan, cada uno por su parte, una cierta lógica. La verdad, para ser aceptada, tiene que encajar en los marcos de la gente.Si los hechos no encajan en un determinado marco, el marco se mantiene y los hechos rebotan.

La neurociencia nos dice que cada uno de nuestros conceptos –los conceptos que estructuran nuestro modo de pensar a largo plazo- están incrustados en las isnapsis de nuestro cerebro.

Pero recuerda también que la verdad por sí sola no te hará libre. Decir que “el presidente mintió cuando empezó esta guerra” es decir una verdad, ero a mucha gente le resbala. Hasy muchas personas en el país que siguen creyendo que Sadam Hussein estaba detrás del 11-S. Hay gente que lo cree porque encaja con su modelo de entender el mundo. Encaja con su visión del mundo. Y siendo así, es normal que se lo crean. (…) Tienen un marco y sólo aceptan los hechos que encajan en ese marco.
(…)
La gente no vota necesariamente por sus intereses. Votan por su identidad. Votan por sus valores. Votan por aquellos con quienes se identifiquen. (…) Es un grave error dar por supuesto que la gente vota siempre por sus intereses.

(…)

Bob Levy se preguntó por qué había tantos suicidios en Tahití y descubrió que los tahitianos carecían del concepto de pena. Sentían pena. La experimentaban. Pero carecían del concepto y de la palabra para nombrarla.(…) Carecían de un concepto que necesitaban y, demasiado a menudo, acaban suicidándose.

(…)

¡No hay hombres hechos a sí mismos! Los ricos se han hecho ricos utilizando lo que anteriores contribuyentes han pagado. Les deben muchísimo a los contribuyentes de este país y deberían devolvérselo.

(…)

Los progresistas se sienten tan vapuleados por los conservadores que sólo pueden pensar en una defensa inmediata.

(…)
Siendo realistas, no tienen tiempo de planificar. No tienen tiempo para pensar a largo plazxo. No tienen tiempo para pensar más allá de sus asuntos particulares.

(…)

A diferencia de la derecha, la izquierda no piensa estratégicamente. Nosotros pensamos cada cuestión por separado.

(…)

En resumen, una inversión fuerte en energías alternativas produce un enorme rendimiento en muchas áreas clave. Esto no va sólo de enrgía; va de puestos de trabajo, de salud, d eun aire y un agua limpios, del hábitat, del calentamiento global, de política exterior y de desarrollo del Tercer Mundo.

(…)

No es posible que los conservadores sigan ganando siempre en cada asunto importante. Hay muchas cosas que se pueden hacer. P.ej.:

1. Reconoce lo que los conservadores han hecho bien y dónde han perdido el tren los progresistas.
2. Recuerda: “No pienses en un elefante”
3. La verad por sí sola, no te hará libre.
4. Tienes que hablar desde tu perspoectiva moral en todo momento.
5. Entérate de dónde vienen los conservadores
6. Piesna estratégicamente, a través de áresas de cuestiones importanes.
7. Piensa en las consecuencias de las propuestas
8. Recuerda que los votantes votan por su identeidad y por sus valore,s lo que no coincide necesariamente con sus intereses.
9. ¡Únete!¡Y coopera!
10. Sé proactivo, no reactivo.
11. Háblales a las bases progresistas.

(…)

Hay otras formas de identificación personal: con su etnia, con sus valores, con los estereotipos culturales y con los héroes de la cultura.

(…)

El miedo provoca el modelo del padre estricto: tiende a activar ese modelo en el cerebro de cada uno de nosotros.

(…)

La política conservadora contemporánea convierte estos valores familiares en políticos: autoridad jerárquica, disciplina personal, poder militar.

(…)

La santidad es un valor más elevado que la honestidad económica. Hablar de beneficios no viene al caso cuando lo que está en discusión es la santidad del matrimonio. Antes hay que hablar de santidad. Con amor y compromiso se tiene la verdadera definición del ideal conyugal, que es de lo que trata fundamentalmente el matrimonio.

(…)

¿Qué puede preguntar un periodista además de: “¿Tú apoyas el matrimonio gay?”. Intenta esto: “¿Piensas que le gobierno debería decirle a la gente con quién puede o no puede casarse?”, o “¿Piensas que la libertad para casarte con quien tú quieras es una cuestión de igualdad de derechos ante la ley?”, o “¿Consideras el matrimonio la vida?”, o “¿Es bueno para la sociedad que cuando dos personas están enamoradas quieran contraer un compromiso público para toda la vida?”.

Cambiar de marco es una tarea de todos y de cada uno. En especial, de los periodistas.

(…)

Los periodistas tienen la obligación de enterarse de cuándo intentan llevárselos a su terreno y deberían negarse a seguir ese camino. Los periodistas tienen la obligación de no aceptar esta situación y de no utilizar sin más aquellos marcos del ala derecha que han llegado a parecer naturales. Y los periodistas tienen la obligación especial de estudiar el enmarcado y de aprender a ver a través de marcos motivados políticamente, uincluso cuando esos marcos han llegado a ser aceptados como algo cotidiano y como un lugar común.

(…)

Las metáforas duermen en nuestro cerebro a la espera de que se las despierte. La imagen del avión dirigiéndose a la Torre Sur del World Trade Center activa esa metáfora. La torre se convirtió en una cabeza, con las ventanas como ojos, y el borde del torre, la sient. El avión entrando en ella se convirtió en una bala entrando en la cabeza de alguien, y las llamas propagándose desde el otro lado, en sangre derramándose a borbotones.

(…)

Nuestros sistemas de pensamiento metafórico, interactuando con nuestros sistemas de neuronas espejo, convierten los horrores literales externos en horrores metafóricamente sentidos.

(…)

La violencia física no tuvo lugar únicamente en Nueva York y en Washington. El cerebro de todos y cada uno de los americanos ha sido sometido a cambios físicos violentos.

(…)

Sí, desde luego, cometer males menores en nombre del bien está justificado –“males menores”, como recortar las libertades individuales, autorizar asesinatos políticos, derribar gobiernos, torturar, contratar a delincuentes y crear “daños colaterales”.

(…)

Si se acaba con esa pobreza, se acaba con lo que alimenta a la mayoría d elos terroristas, aunque los terroristas del 11-S tenían dinero. Cuando la Administración Bush habla de acabar con el terror, no parece que hable de acabar con las culturas de la desesperación ni con las condiciones sociales que conducen a alguien al martirio.

(…)

Es vital que los musulmanes moderados y liberales lleguen a unir sus voces para pronunciarse en contra del odio y del terror. Recordemos que talibán significa “estudiante”.

(…)

Sin embargo, un gobierno conservador, que piensa que el enemigo es el mal, no tomará en serio las causas fundamentales. Sólo buscará las instrumentales.

(…)

La moral liberal/progresista empieza con la empatía, es decir, con la capacidad de entender a los otros y de sentir lo que ellos sienten. Esto presupone responsabilidad.

(…)

Se ha culpado ya a EL ATAQUE de la recesión en la que estamos entrando, en lugar de culpara las políticas económicas de Bush. Se espera un importante recorte de libertades civiles. Se espera que a todos los miembros de la OMC que protesten contra la guerra se les llame terroristas y/o traidores.

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Matarán a muchos miles de personas, que la metáfora ocultará, y contra las que, de acuerdo con la metáfora, no vamos a la guerra.

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La idea básica de una guerra justa utiliza la nación como metáfora de la persona y dos relatos que tienen la estructura de los cuentos de hadas clásicos: el relato de autodefensa y el relato de liberación.

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Cuando los hechos no encajan en los marcos, los marcos se mantienen y los hechos se ignoran.

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Poder expresar lo que está ocurriendo puede cambiar lo que está ocurriendo, cuando menos a la larga.

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La guerra ha iniciado una discusión sobre los valores. Continuémosla.

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El problema de la mentira sigue planteándose. ¿Mintieron el presidente y sus principales asesonres? Yo pienso que ésta no es la pregunta qu ehay que hacer. El verdadero problema, el problema clave, es traicionar la confianza.

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El presidente traiciona la confianza cuando les pide a nuestros soldados que pongan en riesgo sus vidas con falsos pretextos. Y cuando el presdente le pide al puelbo americano que consienta que sus hijos e hijas se pongan en peligro, y que se desviíe el dinero que podría utilizarse en escuelas, en atención sanitaria, en auxiliar a personas desesperadas, en reconstruir las infraestructuras deterioradas y en estimular la economía en tiempos difíciles, el presidente traiciona la confianza porque da impresiones falsas.

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Nosotros lo deducimos de los argumentos de la Administración, ya que ésta considera que como EE.UU. ha derramado la sangre de sus soldados y gastado miles de dólares, tiene derecho a su botín de guerra.

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Los mercados libres son morales: si cada uno persigue su propio beneficio, se maximizará el beneficio de todos. La competencia es buena; produce una óptima utilización de los recursos y de las personas disciplinadas, y, en consecuencia, sirve a la moral. La regulación es mala; se interfiere en la búsqueda libre del beneficio.

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Para que haya un orden moral en el mundo, es preciso mantener la soberanía, la riqueza, el poder y la hegemonía americanos, y hay que extender por todo el mundo los valores americanos: los valores de la familia conservadora, el libre mercado, la privatización, la supresión de los programas sociales, la dominación del hombre sobre la naturaleza, etc."